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Oct 16, 2007 - Una vida más perfecta que el Evangelio Dios solo vive un día; no hay noche.
Cuando lleguemos al tiempo
eterno de Dios, viviremos UN
DIA eternamente con El. Para nosotros,
el tiempo es marcado, pero para
El no. Por ejemplo, cuando tienes 19
años eres distinto a cuando tienes 79.
El espíritu de los jóvenes no es el mismo
del de aquellos a quienes ya les
han pasado sus años.
El tiempo daña la carne pero también
nuestro descuido daña no solo la
carne sino el alma. Es por eso que es
importante cuidar lo que va a vivir el
día de Dios en perfecta comunión y pureza,
porque lo que queremos alcanzar
es ese día: una vida más perfecta que
el evangelio.
La razón por la que esa vida es
más perfecta que el mismo evangelio
es porque cuando nos vamos con el
Señor, ya no hay evangelio porque lo
tenemos al El; es decir, tenemos al
evangelio mismo para poder vivir y entender
en El, en el Señor; para poder
vivir en Su consuelo y vivir en Su espíritu.
Cuando nos fundamentamos en la
doctrina de los apóstoles y los profetas,
vivimos una vida sin interés, sin carnalidades,
tenemos todo en común, hay
sencillez de corazón, un amor genuino
de Dios y las cosas materiales no nos
atan, para que cuando venga el arrebatamiento
y el día del Señor, estemos
despojados de todo, aun de las pasiones
de la carne, porque en ese día perderemos
esta carne y seremos arrebatados.
Entonces recibiremos el cuerpo
que va a vivir por la eternidad.
Esto es simplemente una practica y
el Señor nos ha dado una formula para
vivir en ella: la doctrina de los apóstoles
y los profetas, quienes fueron educados
por Jesús para enseñarnos a poder
resistir las cosas que le incomodan
a esta carne, los dolores del cuerpo, lo
que al cuerpo le molesta, y no salir huyendo,
corriendo el riesgo de perder el
alma. Esa fue la enseñanza. |
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