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May 23, 2008 - Velocista Allyson Felix pone su fe en Jesús NUEVA YORK
La nueva Marion
Jones del atletismo
estadounidense,
después de un viaje
de 90 millas (145 kilómetros)
hacia el interior
de California a través
de un desierto de
cañones, hasta la Sunrise
Church (Iglesia del
Amanecer), tomó un
micrófono y habló diciendo:
"Crecí en la escuela
dominical y enseguida
comprendí que
era una pecadora y
que sólo Jesucristo podía
salvarme". "Crecí y
creció en mí la fe. Mi
éxito no es mío, es un
don del Señor".
Terminadas sus palabras,
el auditorio, varios
cientos de personas
en mesas redondas
para celebrar el día
del desayuno padre-hija,
dijo un sonoro
amén. Después subió
Paul Felix, su padre,
pastor evangélico itinerante
y profesor de
Nuevo Testamento,
presidente de la Escuela
de Enseñanzas
Bíblicas de Los Ángeles,
California y afirmó
ante todos que estaba
orgulloso de su hija no
porque haya triunfado
en el atletismo, sino
por su relación con el
Señor, y que sin eso,
sus medallas no valdrían
nada.
Su hija, Allyson Felix,
de 22 años, es doble
campeona del mundo
de 200 metros y medallista
de oro, además
de lograr en Osaka el
primer lugar como parte
del equipo de los relevos
4x100 y 4x400.
Su objetivo en los Juegos
Olímpicos de Pekín
es enorme: lograr
cuatro medallas, cuatro
oros, en 100 y en 200
metros, y en los relevos;
convertirse en la
nueva reina del atletismo
mundial, como lo
fue hace ocho años,
Marion Jones.
Jones, que purga
en la cárcel una pena
de seis meses por perjurio,
y a quien se le
han retirado las medallas
olímpicas por dopaje,
sembró en ella al
comienzo de su carrera
deportiva la semilla de
la emulación: ahora sólo
despierta desilusión
en Felix.
Felix siente que tiene
una gran responsabilidad
hacia el futuro
del atletismo y su fe le
está ayudando a tomar
decisiones importantes.
Una roca firme, y
limpia, en mitad de un
mar agitado, así quiere
ser Allyson Felix. A su
alrededor, el atletismo
norteamericano vive
desde hace años las
convulsiones del caso
Balco, que hundió en la
miseria, aparte de a Jones,
la última reina de
la época dorada, a Tim
Montgomery, quien llegó
a ser el hombre más
rápido del mundo, y a
todo el grupo del entrenador
jamaicano asentado
en Carolina del
Norte, Trevor Graham,
incluido Justin Gatlin,
campeón olímpico en
Atenas y también ex
recordman mundial de
los 100 metros.
Y, según todos los
indicios, no ha acabado
este terremoto: dentro
de un mes comienza
el juicio por perjurio
contra Graham, que
negó siempre su relación
con el dopaje, y
que ya ha anunciado
que en la vista saldrán
a la luz una docena de
nuevos nombres.
"Me acuerdo de que
durante los Juegos de
2000, en Sidney, Allyson
no se apartaba del
televisor. Tenía 15
años y descubrió la
grandeza del atletismo.
La descubrió a través
de las hazañas de Marion
Jones", recuerda
su madre, Marlean. "Y
por eso, cuando conoció
su verdad se sintió
muy decepcionada". |
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