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Sep 16, 2008 - El Hijo en el eterno día de Dios Por el Apóstol Dr. Ricardo Reyes.
El Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo ejercen tres diferentes
funciones. El Padre envía al
Hijo para que se haga cargo de la
humanidad y luego envía al espíritu
Santo para que mantenga al Hijo en
el eterno día. Por eso el Hijo oraba
constantemente, para mantenerse
ligado al Espíritu Santo y lleno de
El. Nunca lo soltaba, porque sabia
que estaba en los mil días del hombre,
en la carne, pero el Espíritu
Santo lo hacia vivir en el eterno día
de Dios. Por eso el gran sufrimiento
de Jesús en la Cruz del Calvario y
aun en el Getsemaní, porque sabía
que en la cruz, al tomar todo el pecado,
iba a estar sin el Padre y en
ese momento se iba a salir del eterno
día de Dios.
El Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo se hacen uno, y nosotros, por
causa de Jesús, estamos dentro de
los tres. Jesús dijo, “yo voy al Padre
para que Él envíe el Consolador, y
Él los guiará a toda verdad y a toda
justicia.
“Pero cuando venga el Espiritu
de verdad, El os guiará a toda
la verdad;porque no hablará por
su propia cuenta,sino que hablará
todo lo que oyere,y os hará saber
las cosas que habrán de venir”
( Juan 16:13)
¿Cuales son las cualidades del
Espíritu Santo? Es guía, consuela,
redarguye, enseña, nos revela los
pecados, nos revela la Palabra (el
rhema), poder, autoridad. Entonces,
cuando nosotros recibimos la
dádiva del Padre, por la petición de
Jesús, tenemos que recibirla, no
como si fuera una visita, sino como
el Dador de nuestras vidas y en vez
de tenerlo al lado, tenerlo adentro, y
que Él nos lleve a todos los sitios.
Jesús dijo que Él nos iba a
guiar a toda verdad y a toda justicia.
Eso quiere decir que si le damos
la autoridad, El entra y toma el
control. El dice: yo estoy a la puerta
y llamo. Si tú abres, yo entro.
“He aquí,yo estoy a la puerta
y llamo;si alguno oye mi voz y
abre la puerta, entraré a él,y cenaré
con él y él conmigo” (Juan
3:20)
Y estas palabras no son para la
gente del mundo. Cuando Jesús
habla así, lo hace para la iglesia.
Cuando nosotros sacamos a Jesús
de nuestro corazón, El vuelve y
toca, y nos dice, “yo estoy a la puerta
y llamo. Si tu abres, yo entro y
ceno contigo”. Es por eso que debemos
abrirle para que Él entre, tome
el timón y nos guíe. Él restaura
también.
Escribanos a PO BOX 72 Freeport, NY 11520
ricardoreyesministries.org |
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